Odisea 2030
12 Abril, 2009 # 16:20 # Sin categoría # 2 CommentsMi anterior post lo finalizaba haciendo referencia a la utopía como imagen de otro mundo posible y planteando el interrogante de si ésta puede ser un valor de innovación. Sin embargo, Isaiah Berlin desde su teoría política y filosófica del “pluralismo de valores” (suposición de que los valores humanos son tan diversos que no sólo entran en conflicto entre sí, sino que pueden ser mutuamente incompatibles) nos dejó la idea de que “una sociedad perfecta, en la que se realice la totalidad de los auténticos ideales y bienes no sólo es utópica, sino incoherente. No existe una forma de vida ideal y el sueño utópico de su realización acarrea el peligro del totalitarismo”.
Yo personalmente quiero ser más optimista, y aún estando en parte de acuerdo con Berlin (en lo de la diversidad y conflicto entre valores) pienso que debemos seguir en el intento de probar la hipótesis de una utopía posible.
Por algo estamos en esta “movida” de Innovación Social, porque creemos que ésta es posible. Innobasque desde su Manifiesto por la Innovación y en su Área de Innovación Social marca la decidida pretensión de construir una sociedad innovadora en la que los ciudadanos vivan los valores asociados a la innovación.
Valores como un importante aspecto de transformación social. Búsqueda de una mejor calidad de vida a través de una “acción social creativa” (en la línea de las teorías de Cornelius Castoriadis y Hans Joas) .
Desde una perspectiva sociológica, los valores como “mentalidad colectiva” juegan una importante función en la dinámica de la acción humana ( vida cotidiana de las personas) puesto que toda acción humana responde a la satisfacción de necesidades y como las personas perseguimos diversos deseos e intereses individuales, los valores orientan en el sacrificio de parte del YO en aras del bien común.
Pero en un momento en el que tanto se habla de la pérdida de valores, defensa de los viejos valores, o la búsqueda de otros nuevos, quisiera detenerme en la cuestión de su origen y definición.
Los valores son objetivos, metas, ideales deseados y/o buscados. En definitiva, lo deseable, una orientación común de actitudes.
Los valores pueden surgir de experiencias afectivas y emocionales, de procesos de institucionalización y socialización, de condiciones biológicas, y como consecuencia de historias personales. Representan sentimientos de atracción, reconocimiento, admiración, apertura a la interacción social.
Apertura mental y cultural hacia nuevas formas de conocimiento, creatividad, audacia, confianza, curiosidad, son valores orientados a la innovación social que ahora fomentamos y valoramos, pero…¿podemos imaginar nuevos y diferentes valores?.
Yo personalmente quiero ser más optimista, y aún estando en parte de acuerdo con Berlin (en lo de la diversidad y conflicto entre valores) pienso que debemos seguir en el intento de probar la hipótesis de una utopía posible.
Por algo estamos en esta “movida” de Innovación Social, porque creemos que ésta es posible. Innobasque desde su Manifiesto por la Innovación y en su Área de Innovación Social marca la decidida pretensión de construir una sociedad innovadora en la que los ciudadanos vivan los valores asociados a la innovación.
Valores como un importante aspecto de transformación social. Búsqueda de una mejor calidad de vida a través de una “acción social creativa” (en la línea de las teorías de Cornelius Castoriadis y Hans Joas) .
Desde una perspectiva sociológica, los valores como “mentalidad colectiva” juegan una importante función en la dinámica de la acción humana ( vida cotidiana de las personas) puesto que toda acción humana responde a la satisfacción de necesidades y como las personas perseguimos diversos deseos e intereses individuales, los valores orientan en el sacrificio de parte del YO en aras del bien común.
Pero en un momento en el que tanto se habla de la pérdida de valores, defensa de los viejos valores, o la búsqueda de otros nuevos, quisiera detenerme en la cuestión de su origen y definición.
Los valores son objetivos, metas, ideales deseados y/o buscados. En definitiva, lo deseable, una orientación común de actitudes.
Los valores pueden surgir de experiencias afectivas y emocionales, de procesos de institucionalización y socialización, de condiciones biológicas, y como consecuencia de historias personales. Representan sentimientos de atracción, reconocimiento, admiración, apertura a la interacción social.
Apertura mental y cultural hacia nuevas formas de conocimiento, creatividad, audacia, confianza, curiosidad, son valores orientados a la innovación social que ahora fomentamos y valoramos, pero…¿podemos imaginar nuevos y diferentes valores?.
El objetivo es 2030, …¿habremos sentado las bases de una sociedad innovadora?.
Viendo los tiempos que corren, deberemos esforzarnos en nuestra particular “acción social creativa”. Sólo nos quedan 20 años y 8 meses, ¡ánimo!.
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¿Donde está el umbral de tolerancia entre valores incompatibles? Quizá en ese estrecho filo de la navaja se encuentre parte de al utopía o al menos la estrecha senda para ir en su busca.
Sobre la institucionalización, me da tanto miedo… siempre quieren ir liderando la marcha y necesitan autopistas, porque no saben moverse por estrechas sendas. Y circulando por la autopista no se llega a la utopía, solo tiene salidas a sitios ya conocidos.
Pero bueno, no dejan de ser más que otras dos cosas incompatibles que no deben frenarnos, sendas estrechas y autopistas…
Muchas gracias Ricardo.
Me gusta tu metáfora de la navaja. También pienso que la búsqueda de cambios sustanciales, de utopías tiene sus riesgos y como montañero me viene la imagen de una arista de nieve, si resbalas vas al vacío. Pero para eso están los medios de seguridad y el conocimiento de las necesarias técnicas, ¡y la confianza en quien te asegura! Los miedos, los riesgos y las instituciones no deben frenarnos.
Un saludo