Perdón con el retraso con este post. Una concatenación de eventos, compromisos, obligaciones, trabajos, acontecimientos e imprevistos me han apartado de la escritura. Tengo que reorganizarme, porque todo ello forma parte de la vida cotidiana y lo cierto es que cada uno de estos contextos son fuente de inspiracón y generacion de ideas para futuros post.
Pero vayamos al que ahora nos ocupa.
Tal como comentaba al post de
Diana Franco , el libro
¿Cómo es una Sociedad Innovadora? de Daniel Innerarity y Ander Gurrutxaga
presentado el pasado 15 de Octubre en los locales de Koopera, bien merece un post, o varios. En mi caso van a ser dos, uno por autor.
El caso es que yo no pude acudir al acto. Y me habría encantado, por poder saludar a un montón de gente "guapa", porque el tema me fascina y porque estoy muy en sintonía con las líneas teórico-argumentales de los coautores del libro.
Pero en cuanto Olga Gómez (Área de Transformación Empresarial de Innobasque) me hizo llegar el link, me descargué el libro y me lo leí durante el pasado fin de semana.
La obra en cuestión es el resultado del fantástico trabajo que ha realizado el i-Talde de Conceptualización del Área de Innovación Social.
Un libro muy, muy interesante. Que debería servirnos de guía para la reflexión y acción.
Como resumen categórico me quedo con un concepto que personalmente defiendo; "No hay innovación sin sociedad, la innovación es un fenómeno social y por tanto imprevisible".
Innerarity nos habla de desencuentros y diferentes ritmos - desincronización entre sistemas so ciales - . Y la principal desincronización se debe al desencuentro entre los niveles de innovación económicos, científicos y técnicos y nuestra capacidad de politizarlos. Uno de los principales problemas de esta cuestión es el que se deriva del contraste entre la rapidez de los cambios sociales y la lentitud de la política para adaptarse a estos cambios. Gobernar se convierte en un problema.
Por tanto, el estado aparece como un ralentizador social. Las administraciones y su burocracia se convierten en paradigma de lentitud, rigidez e ineficacia.
Necesitamos una nueva cultura, una nueva forma de hacer en la Administración Pública, una nueva forma de gobernanza que posibilite la mutua relación sociedad civil con administración.
Lo público se ha convertido en un gran campo de innovación, máxime cuando en muchos de los casos, la innovación depende de la intervención política y en gran medida de las inversiones públicas.
Utilizando una perspectiva sociológica, Innerarity comenta, en mi opinión con mucho acierto, que las innovaciones requieren determinadas condiciones sociales que no se explican sólo desde las innovaciones técnicas. De tal manera, que se produce un cambio en la concepción social de la tecnología poniendo el acento en el aspecto social de la innovación.
Pero al parecer, el sistema político ha dado la espalda a la innovación social, a la vida cotidiana de las personas y la cuidadanía parece haber perdido la confianza en el sistema político, desconfianza reforzada porque los delitos de malversación y corrupción dejan de ser noticia para convertirse en habituales. El juego político se ha convertido en un medio para alcanzar rápidamente posiciones de poder y riqueza. No para ofrecer contextos de generación de riqueza y bienestar para la sociedad.
Aparentemente falta compromiso desde las instituciones políticas para acelerar el ritmo y apostar decididamente por la innovación.
Nuestra comunidad se encuentra en compás de espera. Noticia aparecida en el Diario de Noticias Álava del 26/10/2009. La incertidumbre se cierne sobre toda la comunidad científica debido a los esperados recortes de financiación de la misma manera que y se han hecho realidad a nivel del Estado. En contra de determinadas promesas electorales.
Y corren peligro numerosos proyectos puestos en marcha por el Consejo Vasco de Ciencia y Tecnología, por Innobasque, por Ikerbasque, incluso corre peligro sus propias existencias como organismos impulsores del cambio.
Sería, a mi entender un gran retroceso y la pérdida de una oportunidad histórica. Euskadi se ha colocado en un lugar estratégico de primer orden en diversas comunidades científicas y los datos lo corroborran. El índice de innovación de 0,49 se sitúa por encima de la media de la UE.
El futuro de nuestra sociedad vasca pasa por la innovación, porque la innovación es social
Por eso es en los poderes políticos en los que es urgente innovar. Para que desde esta inniovación sean capaces de aportar y adoptar políticas sociales innovadoras.
Guste o no, estamos inmersos en la Sociedad del Conocimiento, en una econpomía del conocimiento. Pero en la que cada vez cobra mayor importancia la capacidad de relacióny motivación. Prueba de que la innovación es social.
Esta sociedad del conocimiento es un complejo muy dinámico, con un enfoque a la producción masiva de nuevos conocimientos (
Filosofía de la Innovación, varios autores, PyV), y una vez más es otra prueba de la difencia de ritmos y velocidades comentada, las instituciones políticas se quedan atrás ante este dinamismo. Aparecen las emociones, ¿miedo, tal vez?
A nivel de políticas sociales, de ayudas sociales a las familias, el Estado español sigue a la c0la de Europa. Las ayudas a las familias representan el 0,8% del PIB, Dinamarca dedica el 3,9%. Estamos algo mejor en nuestro territorio, pero sólo algo mejor. Necesitamos innovación.
Surge la imperiosa necesidad de "sincronizar" los ritmos de todos los ámbitos de la sociedad para que surja la innovación. No hay innovación sin sociedad, no hay sociedad sin innovación. Nos los dice Daniel Innerarity. Debe ser una gran apuesta de futuro. El proyecto de Innobasque tiene el objetivo puesto de forma decidida en el año 2030. Es ahora cuando podemos sentar las firmes bases para que nuestra comunidad social sea innovadora entonces.
No es un proyecto para que lo disfrutemos nosotros y nosotras, quizás algunos y algunas ya no estemos aquí para verlo. Pero es una demostración más de algunos de nuestros valores, estos que estamos intentando inculcar a nuestros jóvenes y niños, el futuro innovador que estamos construyendo es para ellos y ellas.
En este sentido y dedicando los actuales esfuerzos en innovación a "esos locos bajitos", quisiera recordar que durante el año en curso se celebra el 50 aniversario de la
Declaración de los Derechos del Niño por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y en concreto el próximo día 20 de Noviembre (fijaros que no he querido poner 20-N), algo tiene de bueno esta fecha, se celebra el Día Internacional del Niño.
Sincronicemos los ritmos de la innovación para ellos y ellas, el futuro innovado es de ellos y ellas.
Seamos un Sociedad Innovadora con el factor ético como elemento tractor de innovación.
Un abrazo