Otra entrada de Ricardo Antón, de Amasté. Aquí, Julen, que hace de simple sherpa del artículo porteándolo hasta este blogsito ;-)
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Una de las cuestiones quizá más relevantes a las que se enfrenta el área de Innovación Social de Innobasque, es el buscar y testar nuevos modelos de gobernanza que nos ayuden a relacionarnos-organizarnos de una manera diferente (¿nueva?), más transparente, participativa y horizontal, tendiendo puentes entre las instituciones y la ciudadanía, descentralizando servicios, aligerando la maquinaría administrativa, etc.
Esto es fácil decirlo, pero no tan fácil llevarlo a la práctica, por eso, hay que estar atent*s, ya que muchas veces las posibles “soluciones” no surgen de los itinerarios marcados, de los procesos lógicos y/o del trabajo de expert*s legitimad*s.
Uno de estos casos imprevistos, se está dando actualmente en Araba, donde la Diputación, desde su Dirección de Cultura, ha decidido poner en manos de l*s agentes culturales activos de la sociedad civil alavesa, la gestión directa de los recursos, los equipamientos y la programación relacionada con las prácticas artísticas contemporáneas. Un modelo que ha sido posible gracias a un proceso continuo de diálogo, conocimiento mutuo y generación de confianza (institución / agentes sociales y agentes sociales / institución), que ha llevado a ambas partes a afrontar el riesgo de romper los clichés y atreverse a hacer las cosas de un modo distinto. Un modo que ahora empieza a dar sus primeros frutos tangibles y que tendrá su presentación pública con formato de kalejira por Gasteiz, el 2 de julio a partir de las 19:00 desde el Archivo Provincial.
Este modelo de gobernanza en torno a las políticas culturales de Araba se denomina Proyecto Amarika y se basa en la gestión de los recursos públicos dedicados al arte contemporáneo, a través de una fórmula de escala menor, ligera, flexible, versátil y participativa, centrada en el desarrollo y articulación de redes horizontales a partir del trabajo colectivo de las personas representadas en la Asamblea Amarika.
La Asamblea Amarika es un órgano autónomo, independiente, abierto y plural, compuesto por agentes locales comprometidos con las prácticas artísticas contemporáneas. La Asamblea canaliza su relación con la Diputación a través del Consejo Amarika quienes desempeñan algunas de las funciones ejecutivas: labores de asesoría y observatorio, la gestión del presupuesto y de los equipamientos pertenecientes al área, la proposición y coordinación del programa de actividades y la evaluación general.
El modelo que propone el Proyecto Amarika, quizá como tal, en su forma, no sea excesivamente innovador (los modelos asamblearios más o menos sofisticados son una tipología habitual), pero lo que sin duda si lo es y convierte al Proyecto Amarika en un caso de referencia, es que en esta ocasión la propuesta atañe a una administración pública, formal y de gran tamaño –a nivel estructural y simbólico-, como es una dirección de Diputación.
El caso es también singular y significativo, si tenemos en cuenta que el modelo no surge de la proposición sociológico-académica tradicional (habitualmente a partir de procesos de investigación y/o consultoría), sino que es fruto del DESEO de buscar nuevas fórmulas por parte de la Diputación y la sociedad civil, en este caso, l*s agentes activos en torno al arte contemporáneo en la provincia.
Además, esta proposición hecha desde el ámbito del arte contemporáneo, debería servir como ejemplo de cómo el arte no se circunscribe necesariamente a la propia producción artística, sino que cada vez más, difumina sus prácticas para afectar a numerosos ámbitos socio-políticos, situándose en numerosas ocasiones fuera del museo, la sala de exposiciones u otros contextos y formatos propiamente artísticos (convencionalmente entendidos como tales). Esto no significa que debamos, por ejemplo, entender la gobernanza como una nueva disciplina artística y dejarla en manos de l*s artistas, pero si que l*s artistas, si se les da libertad para crear y se les hace partícipes (se les compromete) activamente con su entorno, pueden aportar aproximaciones diferenciales desde la disonancia, la crítica o la creación de nuevas subjetividades, a cuestiones no siempre fáciles de afrontar más allá de las fórmulas habituales.
Ahora, deberemos dar tiempo al tiempo, para comprobar si este experimento continuo que es el Proyecto Amarika da resultados y es sostenible a medio plazo. Si te interesa seguir su devenir, puedes hacerlo a través de su blog.






